En primer lugar, hemos de dar gracias a la crisis por la reducción del número de nacimientos que tenemos en España, ya se sabe que si no hay dinero no podemos darles de comer, vestirlos, comprarles cosas... y esto es un alivio, así al menos la gente ha tomado una decisión correcta. Pero si por el paro, que la gente tiene mucho tiempo libre, o por la inmigración, existiera un aumento del número de escolarización:
NO HABRÍA SUFICIENTES PROFESORES
El señor de la tijera y los recortes en el déficit acaba de anunciar esta misma mañana en su discurso de investidura que congela la mayoría de las oposiciones (gracias que no a congelado las de cuerpos del estado, porque cada día hay más robos) quedándonos, sin opciones de entrar al cuerpo de maestros.
Mi pensamiento es el siguiente:
Yo quiero ser profesor.
Preparé la oposición y suspendí.
Cambiaron el temario y me lo iba a comprar.
Ahora congelan las oposiciones.
¿Qué carajo hago otra vez con mi vida e intención de currar en un público?
Dios, así nunca llegaré a ser funcionario y chupar del bote...
Maldito RAJOY, por su culpa ya no puedo ser funcionario.
A votar a la izquierda a ver si nos acaban de arruinar pero consigo una oposición...
En tiempo de crisis
Intentaremos dar una visión crítica, informal y ácida de la crisis económica. Siempre y cuando "El Jueves" y "Google todopoderoso" nos lo permitan
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martes, 20 de diciembre de 2011
lunes, 19 de diciembre de 2011
Sin cita previa
¿Desde dónde somos educadores?
¿Cuál es el momento en que empezamos nuestra labor? ¿Dónde los contratos nos arrastran al mundo del trabajo y hasta que punto nuestra labor se queda de puertas para dentro?
Cuando trabajas en la enseñanza, dirigida a niños o a adolescentes nuestra labor no queda restringida a un contrato laboral de 6 u 8 horas sino que continúa más allá. Desde que comenzamos una carrera educativa, hasta que conseguimos dirigirnos hacia lo que realmente nos gusta en la vida, podemos dar muchas vueltas, pero, si conseguimos encauzarnos y llegar a trabajar en lo que realmente nos gusta, podemos dar un gran salto cualitativo en la vida en el que nuestro trabajo y gustos estén cercanos.
En este sentido comienza la visión de la educación para los educadores, no nos podemos centrar en un contrato laboral y en un espacio restringido de trabajo para llevar a cabo nuestra labor, sino que tenemos tantas ocasiones en las que desempeñar nuestras posibilidades que no las podemos limitar, pero que tampoco las podemos regalar para que abusen de ellas.
Cualquier momento es bueno para ser mejor persona, es algo que no debemos olvidar y pese a que a veces tengamos impedimentos o dificultades que se interpongan en nuestra labor como una inferencia no deseada tenemos que reponernos y tratar de seguir adelante, valorando por nosotros mismos el esfuerzo diario, los logros conseguidos(que nosotros vemos día a día), y deseando que las mejores opciones para nuestros educandos que nosotros les ofrecemos sean objetivamente las mejores posibles.
¿Cuál es el momento en que empezamos nuestra labor? ¿Dónde los contratos nos arrastran al mundo del trabajo y hasta que punto nuestra labor se queda de puertas para dentro?
Cuando trabajas en la enseñanza, dirigida a niños o a adolescentes nuestra labor no queda restringida a un contrato laboral de 6 u 8 horas sino que continúa más allá. Desde que comenzamos una carrera educativa, hasta que conseguimos dirigirnos hacia lo que realmente nos gusta en la vida, podemos dar muchas vueltas, pero, si conseguimos encauzarnos y llegar a trabajar en lo que realmente nos gusta, podemos dar un gran salto cualitativo en la vida en el que nuestro trabajo y gustos estén cercanos.
En este sentido comienza la visión de la educación para los educadores, no nos podemos centrar en un contrato laboral y en un espacio restringido de trabajo para llevar a cabo nuestra labor, sino que tenemos tantas ocasiones en las que desempeñar nuestras posibilidades que no las podemos limitar, pero que tampoco las podemos regalar para que abusen de ellas.
Cualquier momento es bueno para ser mejor persona, es algo que no debemos olvidar y pese a que a veces tengamos impedimentos o dificultades que se interpongan en nuestra labor como una inferencia no deseada tenemos que reponernos y tratar de seguir adelante, valorando por nosotros mismos el esfuerzo diario, los logros conseguidos(que nosotros vemos día a día), y deseando que las mejores opciones para nuestros educandos que nosotros les ofrecemos sean objetivamente las mejores posibles.
domingo, 18 de diciembre de 2011
El valor del sacrificio
Que mal educamos a veces a los niños, parece mentira que seamos tan nefastos en algo tan básico cómo es hacerles ver que el esfuerzo y el sacrificio tienen su resultado positivo, y la dejadez y el fracaso tienen como resultado el desastre.
Entendamos lo siguiente, llegan las navidades y aparecen 20 personas en la casa de una pareja de "ancianos" o como a mi me gusta llamarlos en resumen "Trabajadores incansables con más de 65 años de experiencia que mantienen como eje angular la sociedad cuidando de mocosos sin respeto mientras los padres se van de casa rural para relajarse", para cenar. En estos casos, se da una situación hipócrita, hay dos preguntas que entorno a los niños relativamente pequeños flotan en el aire:
1º ¿Qué tal las notas?
2º ¿Qué has pedido por reyes?
Sinceramente, mis notas nunca eran algo de lo que se pudiera hablar explayándose uno, pero ahora bien, de la carta de los reyes magos podría escribir en papel continuo. Que contradicción es cuando un niño o adolescente te responde que ha "dejado 3, pero es que me tienen manía los profesores", replicarle con lo fabulosos y magnánimos que son los reyes magos.
Esto es sólo algo reseñable porque se acercan las fechas festivas pero a la hora de la educación formal es lo mismo. ¿Cómo vas a comprender, alma de cántaro, lo que significa analizar una oración, si durante el aprendizaje de los complementos estabas cotilleando sobre los doraemons?
El esfuerzo que implica para un chico de 4º de la ESO de asistir todos los días a clase para aprobar, que no digo aprender, se ve difuminado por profesorado desmotivado que les dice que si van a molestar no asistan al aula (a saber cómo aprobó la oposición ese ínclito en su momento).
Todo se lo damos hecho a los niños, se ha de valorar un poco que esa no es manera de conseguir una buena educación para ellos, sino que si les damos cada día lo que se les antoja, no van a querer nada realmente.
Pero creo que a pesar de todo, cuando llegue el momento de ser padre y mi hij@ me venga a pedir algo... la pedagogía y psicología poco van a importar.
Entendamos lo siguiente, llegan las navidades y aparecen 20 personas en la casa de una pareja de "ancianos" o como a mi me gusta llamarlos en resumen "Trabajadores incansables con más de 65 años de experiencia que mantienen como eje angular la sociedad cuidando de mocosos sin respeto mientras los padres se van de casa rural para relajarse", para cenar. En estos casos, se da una situación hipócrita, hay dos preguntas que entorno a los niños relativamente pequeños flotan en el aire:
1º ¿Qué tal las notas?
2º ¿Qué has pedido por reyes?
Sinceramente, mis notas nunca eran algo de lo que se pudiera hablar explayándose uno, pero ahora bien, de la carta de los reyes magos podría escribir en papel continuo. Que contradicción es cuando un niño o adolescente te responde que ha "dejado 3, pero es que me tienen manía los profesores", replicarle con lo fabulosos y magnánimos que son los reyes magos.
Esto es sólo algo reseñable porque se acercan las fechas festivas pero a la hora de la educación formal es lo mismo. ¿Cómo vas a comprender, alma de cántaro, lo que significa analizar una oración, si durante el aprendizaje de los complementos estabas cotilleando sobre los doraemons?
El esfuerzo que implica para un chico de 4º de la ESO de asistir todos los días a clase para aprobar, que no digo aprender, se ve difuminado por profesorado desmotivado que les dice que si van a molestar no asistan al aula (a saber cómo aprobó la oposición ese ínclito en su momento).
Todo se lo damos hecho a los niños, se ha de valorar un poco que esa no es manera de conseguir una buena educación para ellos, sino que si les damos cada día lo que se les antoja, no van a querer nada realmente.
Pero creo que a pesar de todo, cuando llegue el momento de ser padre y mi hij@ me venga a pedir algo... la pedagogía y psicología poco van a importar.
viernes, 16 de diciembre de 2011
R.S.C. otra agudeza de la crisis
Antes de la llegada de la crisis la competitividad del mercado era ya muy alta, sobretodo en los campos de trabajo con grandes beneficios: energías, comunicaciones, informática... Pero a raíz de la crisis hemos podido ver cómo las empresas han buscado nuevos valores de competitividad y al que voy a referirme hoy es a la Responsabilidad Social Corporativa RSC.
¿Qué es la Responsabilidad Social?
La responsabilidad social se entiende como el compromiso que tienen todos los ciudadanos, las instituciones y las organizaciones sociales, en general, para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad local y global.
Y dentro de ese paraguas está la RSC que la podemos resumir en: "Contribución activa para la mejora de la sociedad, economía y medio ambiente, por parte de las empresas".
ES decir, que las empresas utilizan sus recursos para mejorar el planeta...ERROR!!!
Las empresas utilizan la RSC para mejorar la competitividad, invierten dinero en publicidad y en reducir las externalidades para vender más.
La idea primigenia de la RSC surgió en 1950 con una hidroeléctrica estadounidense desde la cuál mejoraban la calidad de vida de sus empleados cómo hacía iberdrola aqui creando pueblos de trabajadores en las centrales hidroeléctricas posibilitando una mejora de la relación familia-trabajo.
Hemos de entender que la idea de que las empresas velen por el planeta, sus trabajadores e intenten erradicar sus externalidades es algo que como seres humanos responsables y con ética deberíamos hacer sin esperar nada a cambio, pero cuando creamos una empresa o tenemos un negocio, nos transformamos en auténticos idiotas, se me ocurre un ejemplo que podría compararse a hacerse empresario y es meterte dentro de tu coche. Si te metes dentro de tu coche, la agresividad que te permite el anonimato estalla y MR Hyde te controla, gritas, insultas, agarras el volante cómo si fueras el estrangulador de Boston...
En resumen, demos gracias a que la avaricia en este caso tenga partes positivas para la sociedad, pero no nos engañemos, ya no queda casi gente altruista y los pocos que quedamos, estamos llamados a ser tontos
¿Qué es la Responsabilidad Social?
La responsabilidad social se entiende como el compromiso que tienen todos los ciudadanos, las instituciones y las organizaciones sociales, en general, para contribuir al aumento del bienestar de la sociedad local y global.
Y dentro de ese paraguas está la RSC que la podemos resumir en: "Contribución activa para la mejora de la sociedad, economía y medio ambiente, por parte de las empresas".
ES decir, que las empresas utilizan sus recursos para mejorar el planeta...ERROR!!!
Las empresas utilizan la RSC para mejorar la competitividad, invierten dinero en publicidad y en reducir las externalidades para vender más.
La idea primigenia de la RSC surgió en 1950 con una hidroeléctrica estadounidense desde la cuál mejoraban la calidad de vida de sus empleados cómo hacía iberdrola aqui creando pueblos de trabajadores en las centrales hidroeléctricas posibilitando una mejora de la relación familia-trabajo.
Hemos de entender que la idea de que las empresas velen por el planeta, sus trabajadores e intenten erradicar sus externalidades es algo que como seres humanos responsables y con ética deberíamos hacer sin esperar nada a cambio, pero cuando creamos una empresa o tenemos un negocio, nos transformamos en auténticos idiotas, se me ocurre un ejemplo que podría compararse a hacerse empresario y es meterte dentro de tu coche. Si te metes dentro de tu coche, la agresividad que te permite el anonimato estalla y MR Hyde te controla, gritas, insultas, agarras el volante cómo si fueras el estrangulador de Boston...
En resumen, demos gracias a que la avaricia en este caso tenga partes positivas para la sociedad, pero no nos engañemos, ya no queda casi gente altruista y los pocos que quedamos, estamos llamados a ser tontos
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